Plantas no vasculares
En todos los ambientes terrestres del BNPLC, especialmente en el suelo y bases de troncos en ambientes boscosos, abundan las plantas no vasculares o briófitos, es decir, musgos (e.g., Bartramia, Dendroligotrichum, Hymenodontopsis, Racomitrium), hepáticas (e.g., Gackstroemia, Lepicolea, Plagiochila, Schistochila, Syzygiella) y antocerotes. Este tipo de plantas se caracterizan por su pequeño tamaño, por su dependencia (en la mayoría de los casos) a ambientes húmedos y su reproducción por esporas (carecen de flores y frutos).
Cuando se encuentran plantas fértiles, es decir, con esporofito (fase diploide con estructuras capsulares en donde se producen las esporas), no es complicado distinguir entre los tres grupos. Las hepáticas tienen esporofitos formados por una cápsula esférica que en la madurez se abre longitudinalmente mediante cuatro aberturas longitudinales. Los musgos tienen cápsulas de diversa morfología (esféricas, elipsoides, lineares, etc.), que en su mayoría se abren apicalmente por una tapita (opérculo) y se encuentran coronadas por un anillo de dientes articulados que facilitan la dispersión de las esporas. Tanto en las hepáticas como en los musgos, las cápsulas se encuentran frecuentemente sostenidas en un pie de largo variable. Finalmente, los antocerotes tienen esporofitos alargados, con forma de cuerno, que se abren en valvas longitudinales en la madurez.